Un relevamiento de la Cámara de la Indumentaria (CIAI) expuso un escenario de retracción sostenida (8,4% en el bimestre), con dificultades para sostener ingresos, aumento de inventarios y mayor presión sobre la estructura financiera de las compañías
El sector de la indumentaria atraviesa un escenario de deterioro sostenido que se profundiza mes a mes. La debilidad del consumo se consolida como un freno estructural para la actividad y arrastra a la mayoría de las empresas a un contexto marcado por menores ingresos, tensiones operativas y crecientes dificultades financieras.
El relevamiento reflejó que esta tendencia no resultó aislada, sino que formó parte de un proceso más amplio. A lo largo de los últimos dos años, casi todos los bimestres relevados cerraron con caídas en las ventas promedio, lo que configuró un escenario persistente de debilidad en la actividad de la indumentaria.
Durante el primer bimestre de 2026, la actividad volvió a mostrar resultados negativos y extendió una dinámica contractiva que se había instalado en el sector desde hace ya dos años. Según el último informe de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), las ventas promedio registraron una caída interanual del 8,4% entre enero y febrero, lo que consolidó un período prolongado de retrocesos.
El impacto de la caída en las ventas alcanzó a una amplia mayoría de las empresas. El 63% de las firmas reportó una disminución en sus ventas, mientras que un 30% logró incrementarlas y un 7% no registró cambios. Estos datos marcaron una leve mejora en comparación con el bimestre anterior (en el que el 71% de las compañías tuvo una merma en sus ventas), aunque no modificaron el cuadro general.
Baja demanda
Dentro de este escenario, la falta de demanda continuó como el principal factor explicativo de la caída en la actividad. Desde hace dos años, este problema se ubicó al tope de las preocupaciones empresarias y, en el último relevamiento, su incidencia se profundizó. En concreto, ocho de cada diez empresas señalaron la debilidad del mercado como su principal obstáculo, lo que reflejó la centralidad de este factor en la dinámica del sector.
Este contexto también impactó sobre la capacidad de las empresas para trasladar los aumentos de costos a los precios finales. La mitad de las firmas indicó que no logró aplicar ajustes, mientras que un 43% solo pudo trasladar menos de la mitad de esos incrementos.
Como consecuencia directa de este proceso, los niveles de stock volvieron a incrementarse. La acumulación de mercadería se convirtió en uno de los principales efectos visibles de la debilidad del mercado. Actualmente, el 50% de las empresas declaró contar con inventarios excesivos, lo que representó el nivel más alto desde el tercer bimestre de 2024. Este dato reflejó no solo la caída en las ventas, sino también la dificultad para ajustar la producción al ritmo de la demanda.
La acumulación de stock implicó además una presión adicional sobre la estructura financiera de las firmas. La mercadería sin vender representó recursos inmovilizados que no se transformaron en liquidez, lo que complicó la operatoria cotidiana.
Crecen los despidos en el sector
Sin embargo, los despidos también ganaron peso dentro del conjunto de medidas y alcanzaron el 21% del total. Este dato reflejó un endurecimiento en las decisiones empresariales frente a la persistencia de la crisis.
El comportamiento del empleo se inscribió así dentro de un proceso más amplio de ajuste, que incluyó tanto la reducción de costos como la adaptación a un nivel de actividad más bajo.
El informe también relevó la evolución de las expectativas económicas, que mostraron un nuevo deterioro durante el primer bimestre del año. Las respuestas que calificaron la situación como “muy mala” y “mala” aumentaron, mientras que las evaluaciones regulares perdieron participación. Este cambio en las percepciones empresarias reflejó un clima de mayor incertidumbre en el sector. Las empresas describieron un entorno caracterizado por la debilidad del mercado, las dificultades para sostener la rentabilidad y las tensiones en la cadena de pagos.
