Después de casi diez años, hoy lunes 9 de febrero comenzará el juicio, a puertas cerradas y ante un jurado popular, contra dos policías acusados de abusar sexualmente de dos adolescentes que al momento de los presuntos hechos tenían 15 y 13 años. El debate se desarrollará bajo estrictas medidas de reserva, en virtud de que las denunciantes eran menores de edad y porque la causa refiere a un supuesto delito contra la integridad sexual, motivo por el cual se dispuso el carácter reservado del debate, conforme lo establece la normativa vigente.
Los imputados son el cabo Samuel Enrique Morel y el agente Ezequiel Alejandro García. La acusación está a cargo de las fiscales Valeria Vilchez y Fernanda Rufatti, mientras que las defensas son ejercidas por los abogados Iván Vernengo, Damián Petenatti y Claudio Berón. La querella es representada por Guillermo Mulet y Leonardo Schoenfeld.
Ambos imputados se encuentran actualmente cumpliendo prisión preventiva en la Unidad Penal Nº 1 de Paraná, informaron fuentes judiciales.
El juez técnico designado para el desarrollo del juicio es el vocal del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Paraná, Alejandro Cánepa. Su función será dirigir el debate, resolver las cuestiones procesales y garantizar el correcto desarrollo del juicio por jurados.
El origen de la causa
La investigación se inició a partir de una denuncia presentada en julio de 2016 por la Defensora Penal de Niños, Niñas y Adolescentes N° 8. El planteo judicial fue por el presunto delito de abuso sexual con acceso carnal agravado en perjuicio de dos chicas que estaban alojadas en la Residencia Mujercitas, dependiente del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf).
Según la acusación original, los hechos habrían ocurrido durante la madrugada del 5 de julio de 2016, en un vagón de tren ubicado en la Sección Guardia Especial, en el predio de la ex Estación de Trenes de Paraná, sobre calle Pascual Palma, entre Racedo y Pronunciamiento.
El contexto del hecho
El caso tomó estado público luego de que la adolescente de 13 años concurriera al hospital San Roque de Paraná con lesiones compatibles con un abuso sexual, lo que motivó la intervención policial y judicial. A partir de ese hecho, todos los efectivos que prestaban funciones en la Guardia Especial del ex Ferrocarril fueron pasados a disponibilidad y posteriormente separados de la fuerza.
Los policías involucrados, de entre 25 y 40 años, cumplían tareas de apoyo en espectáculos y eventos deportivos y dependían de la Jefatura Departamental Paraná. El Once

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