Apyme en Entre Ríos busca «poner en evidencia el doble discurso» del Gobierno y visibilizar la caída de empresas

La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) lanzó una campaña nacional que busca contrastar la situación real de las micro, pequeñas y medianas empresas con el país de las maravillas que promocionan en foros y grandes medios las autoridades nacionales.

En diálogo con APFDigital, el secretario de Apyme Entre Ríos, Alfredo Caíno, precisó que “el objetivo primordial de romper el cerco informativo y hacer visible la gravedad del escenario recesivo en las calles” y añadió que con aquel faro Apyme Entre Ríos “puso en marcha en la provincia las acciones de la campaña nacional impulsada bajo el eslogan ‘Las pymes no soportamos más este modelo’».

Caíno remarcó que la iniciativa busca representar al corazón del sector productivo local. Así, sostuvo: «Nuestra base de asociados y de gente amiga son mi pyme, comercios y pequeños talleres. En general está relacionado con el ‘pyme, pyme’, que es lo que más nos interesa representar», y explicó que «son los que más están sufriendo la debacle. Quienes tienen hasta cinco o 10 trabajadores son los que están con mayores dificultades para soportar y sobrevivir».

«Poner en evidencia el doble discurso»

El dirigente precisó que la modalidad de la campaña consiste en la pegatina de afiches en comercios activos y en las fachadas de establecimientos que debieron bajar sus persianas; y ese sentido, remarcó la necesidad “política y social” de aquella visibilización.

Acorralamiento

Otro de los aspectos centrales que la campaña busca sacar a la luz es la asfixia financiera generada por los organismos de control. Así, el dirigente expuso lo que entendió como una disparidad de trato entre el pequeño comerciante y los grandes grupos económicos: «Hay un gran apriete por parte de ARCA y de AFIP para cubrir las cuentas pendientes de las empresas que no han podido pagar sus aportes, contribuciones e impuestos, y hay una intervención a priori de las cuentas corrientes, cerrando toda posibilidad de poder actuar para sobrellevar la situación. Realmente hay un acorralamiento».

En contraste con este escenario, cuestionó las facilidades otorgadas al gran capital: «Frente a eso, todo lo que viene del RIGI y todas las grandes empresas a las que les han aflojado, no pagan o pagan menos IVA, menos impuesto a las ganancias o derechos de exportación e importación. Es todo una inversa: construir un país de élite frente a una realidad donde el 80% quedamos fuera».