El Gobierno nacional oficializó una actualización de los impuestos que gravan a la nafta y el gasoil, una medida que tendrá impacto en los precios finales en las estaciones de servicio a partir del 1° de enero de 2026. La decisión fue formalizada mediante el Decreto 929/2025, publicado este miércoles en el Boletín Oficial.
De acuerdo con la normativa “se previó que los referidos montos fijos se actualizasen por trimestre calendario sobre la base de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que suministre el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC)“.
Para la nafta sin plomo (hasta y más de 92 RON) y la nafta virgen, el impuesto sobre los combustibles líquidos tendrá un aumento fijo de $17,291 por litro, mientras que para al dióxido de carbono aumentará en $1,059 por litro. En el caso del gasoil, el incremento será de $14,390 por litro para el impuesto sobre los combustibles líquidos, de $7,792 por litro para el tratamiento diferencial previsto para algunas regiones del país, y de $1,640 por litro en el carbono. Así explica el decreto a través de un cuadro, en el que también aclara que esta actualización ocurre “para los hechos imponibles que se perfeccionen entre el 1° y el 31 de enero de 2026, ambas fechas inclusive”.
En otro de los puntos de la normativa, el Ejecutivo aclaró que “con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible, resulta necesario, para los productos en cuestión, diferir parcialmente los incrementos remanentes originados en las referidas actualizaciones”, lo que implica aplicar solo una parte del incremento total previsto, posponiendo el resto para más adelante.

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