Ante el corte general de energía eléctrica registrado esta mañana en la ciudad de Chajarí, el Hospital Santa Rosa pudo mantener su funcionamiento y garantizar la continuidad de la atención, especialmente en sus áreas críticas.
El nuevo grupo electrógeno de 165 KVA, incorporado este año gracias a la donación de la Delegación Argentina ante la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande (CTM), respondió correctamente ante la interrupción del suministro. El equipamiento fue incorporado precisamente para fortalecer la seguridad operativa del Hospital y permitir cubrir el 100 % de su capacidad ante este tipo de contingencias.
A este respaldo se suma el proceso de renovación y adecuación de las instalaciones eléctricas que se viene desarrollando en distintos sectores de la institución, junto con las acciones de eficiencia energética impulsadas con el acompañamiento de GIZ y el programa PEEB Cool, que incluyen nuevas herramientas para monitorear y optimizar el consumo energético de los diferentes sectores del Hospital.
