Enfermería entrerriana pide una reunión urgente con el ministro de Salud por sobrecarga y deudas

El presidente de la Asociación de Enfermería de Entre Ríos, Martín Buralli, explicó los motivos del pedido urgente de audiencia que la entidad realizó al ministro de Salud provincial. Junto al secretario de la asociación, Ezequiel Ávila, detalló que la solicitud llega después de agotar otras instancias de diálogo dentro del propio ministerio, sin obtener respuestas.

El reclamo central: de 144 a 160 horas obligatorias

Consultado sobre el eje del conflicto, Buralli identificó como problema principal una reinterpretación, a partir de este año, de la Ley de Carrera de Enfermería N° 10.930. Según explicó, la norma establece un techo de 160 horas mensuales, pero el ministerio comenzó a exigirlo como piso obligatorio, equivalente a 20 guardias mínimas de 8 horas cada una. «Es algo con lo cual nosotros no estamos de acuerdo, porque nos sobrecarga en horas de trabajo, y el sueldo sigue siendo el mismo, no tenemos mejoras salariales», remarcó en dialogo a Un martillo para darle forma – Radio Plaza.

Buralli graficó el cambio con un ejemplo concreto: en años anteriores, por cada feriado del mes se descontaban horas de las 160 totales —en un mes con dos feriados, por ejemplo, el techo bajaba a 144 horas—, mientras que desde este año esa deducción dejó de aplicarse, y el personal debe cumplir las 160 horas sin excepción, independientemente de los feriados del mes.

Salarios y deudas acumuladas

Sobre los ingresos del sector, Buralli fue directo: «un enfermero hoy en Entre Ríos, con suerte, llega al millón de pesos», con la carga horaria de 160 horas mensuales ya descripta. A esa situación salarial de base se suman deudas puntuales del Estado provincial: según relató, en agosto se abonó recién la deuda por prolongación de jornada correspondiente a enero, y no a la totalidad del personal, con el resto de los meses posteriores todavía impago.

«La salud pública está en terapia intensiva»

Consultado sobre el trasfondo estructural del reclamo, uno de los dirigentes fue categórico con una definición que resume el diagnóstico del sector: «hoy la salud pública en Entre Ríos está en terapia intensiva, sostenido por un respirador. Y ese respirador son el personal de salud: enfermeros, médicos, camilleros, administrativos». Remarcó que ese sostén se da «a costa de los sueldos bajísimos que tenemos, de la sobrecarga laboral que tenemos, a costa de deudas que la provincia nos está debiendo».

Un intento previo de diálogo sin resultados

Sobre los antecedentes del reclamo, relataron que en una reunión previa con la Dirección de Atención Primaria y la Dirección de Enfermería —cuando el colectivo actuaba todavía como grupo autoconvocado, antes de constituirse formalmente como Asociación—, desde el ministerio les pidieron elevar una propuesta concreta en lugar de continuar con medidas de protesta. El grupo trabajó esa propuesta y la presentó formalmente, pero no obtuvo respuesta: «no la consideraron, era como para apagar las aguas nada más. No tuvieron intenciones de dar respuesta a lo que le estábamos planteando», cuestionaron.