El gremio estatal y la Asociación de Enfermería realizarán una convocatoria en las inmediaciones del Ministerio de Salud el miércoles de la semana que viene tras cinco meses sin respuestas institucionales. En diálogo con APFDigital, denunciaron que sueldos iniciales están por debajo de la canasta básica, la sobrecarga horaria y los expedientes de pagos atrasados por más de dos años.
El Secretario General de ATE, Oscar Muntes, remarcó la urgencia de discutir recomposición salarial con el Ejecutivo provincial y criticó la falta de una convocatoria paritaria formal tras el rechazo a la última oferta salarial del 6% dividido en tres partes.
«Desde ATE venimos planteando la defensa del salario y las condiciones de trabajo, por eso la urgente convocatoria paritaria. Le dijimos al gobierno que es una barbaridad pensar en esa propuesta salarial para terminar el año. Si no hay recuperación del salario, es imposible pensar en un salario medianamente digno para los trabajadores y trabajadoras del Estado», aseveró Muntes, señalando además que la demanda en los hospitales públicos ha crecido exponencialmente debido a la crisis económica.
Por su parte, Exequiel Ávila, secretario de la Asociación de Enfermería, fundamentó la medida al sostener que la situación actual del sistema sanitario público es crítica y que el malestar se ha generalizado en todos los trabajadores del sector.
«Parecemos loros repitiendo siempre el mismo reclamo y no hemos sido escuchados; el ministro de Salud no tiene intención de atender a enfermería. Nos unimos bajo el lema ‘Enfermería en defensa de la salud pública’ porque el ajuste que está haciendo este gobierno atraviesa a todos los sectores: obreros, ordenanzas, mantenimiento y camilleros», afirmó Ávila.
Asimismo, el dirigente remarcó la brecha entre los ingresos del sector y el costo de vida actual, detallando que el sueldo básico de un enfermero inicial es de apenas 293.000 pesos —alcanzando 1.100.000 pesos con adicionales— frente a una canasta básica que se ubica en 1.650.000 pesos.
En cuanto a las condiciones de trabajo, Ávila detalló la sobrecarga que enfrenta el personal debido a la aplicación del techo legal de 160 horas mensuales como un piso obligatorio sin descontar feriados. «Eso significa trabajar alrededor de dos guardias más por el mismo sueldo, lo que al año termina siendo un mes extra trabajado sin cobrar. Además, las prolongaciones de jornada y horas extras se pagan mediante expedientes que llevan hasta dos años y medio paseando de oficina en oficina», explicó el dirigente.
