La histórica marca de electrodomésticos Peabody dejó de fabricar en la Argentina, de acuerdo a los últimos informes presentados por la sindicatura en el concurso preventivo de Goldmund S.A., la empresa controlante de la marca, que atraviesa un proceso de reestructuración con un pasivo superior a $39.234 millones.
Según la documentación judicial, la compañía ya no cuenta con capacidad productiva en el país. Toda la maquinaria fue desmontada y trasladada desde la planta de La Tablada a un depósito ubicado en San Martín (provincia de Buenos Aires), mientras que las oficinas administrativas fueron mudadas a una nueva sede sobre la avenida Cabildo, en la Ciudad de Buenos Aires.
De esta manera, Peabody abandonó definitivamente la fabricación nacional y pasó a operar únicamente como una empresa comercializadora de productos importados.
Cuando la Justicia abrió el concurso preventivo el pasado 20 de abril, Goldmund ya había anticipado el cambio de estrategia.
La empresa explicó que fabricar en Argentina había dejado de ser competitivo y que avanzaba hacia un modelo basado en la importación de electrodomésticos.
Además, parte de la producción ya se había trasladado previamente a Paraguay bajo el régimen de maquila, especialmente la línea de climatización.
Desplome de ventas y despidos
La crisis también quedó reflejada en los números de la empresa.
Entre mayo y junio las ventas cayeron más del 52%. Las ventas gravadas pasaron de $2.737,8 millones a $1.324,5 millones, mientras que el total de ventas descendió de $2.813,7 millones a $1.335,9 millones.
La facturación total cayó de $3.439,6 millones a $1.634,6 millones, según datos citados por Ámbito.
En el expediente judicial, el gerente de Comercialización explicó que durante los últimos seis meses la empresa debió reducir a la mitad el precio promedio de sus productos para intentar sostener las ventas, una estrategia que impactó directamente sobre la facturación.
El deterioro financiero también se reflejó en el flujo operativo. Durante junio, Goldmund registró ingresos por ventas por $824,3 millones y egresos por $2.326,3 millones.
Como resultado, la empresa cerró el mes con un déficit operativo de $1.501,9 millones.
Al iniciarse el concurso preventivo, la empresa contaba con 158 empleados. Durante mayo se produjeron 10 desvinculaciones, principalmente de trabajadores afiliados a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
En junio se concretaron otras 12 bajas, nuevamente concentradas en personal metalúrgico.
La salida de Peabody de la fabricación nacional se produce meses después de que Whirlpool confirmara el cierre definitivo de su planta en el Parque Industrial de Fátima, en Pilar.
En ese caso, la empresa también decidió abandonar la producción local para concentrar su negocio en la importación de electrodomésticos terminados.
