Una historia de gestión, esfuerzo colectivo y desilusión. Desde su impulso en 2016 hasta su desmantelamiento final, la delegación de la Policía Federal Argentina en Chajarí marcó un antes y un después en la lucha contra el delito en la región.
«En el año 2016, cuando me desempeñaba como senador provincial, asumí una preocupación que compartían muchos vecinos: la inseguridad y el avance del narcotráfico. Entendía que nuestra ciudad, por su ubicación estratégica cerca de la triple frontera y atravesada por la autovía, necesitaba una presencia más fuerte del Estado nacional. Fue entonces que inicié gestiones ante el entonces jefe de la Policía Federal, Néstor Roncaglia, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich». Dijo Piana en redes sociales.
«No fue un camino sencillo, pero con el acompañamiento de todos los intendentes del departamento logramos concretar un objetivo que parecía lejano: una delegación modelo de la Policía Federal en nuestra ciudad. Nunca olvidaré el 9 de agosto de 2016. Aquella estructura se convirtió en una de las más modernas del país, equipada con 16 vehículos y más de 80 efectivos.
El 21 de noviembre de 2019 vivimos un día histórico. La inauguración oficial contó con la presencia de autoridades nacionales y provinciales, entre ellas Patricia Bullrich, Néstor Roncaglia y la entonces ministra de Gobierno de Entre Ríos, Rosario Romero. Fue un momento de orgullo colectivo, una señal clara de que el trabajo en conjunto daba resultados.
Quizás muchos no lo sepan, pero desde esa delegación se llevaron adelante investigaciones de gran relevancia. Se lograron esclarecer numerosos hechos delictivos, muchos de los cuales no trascendieron públicamente debido a la naturaleza de las tareas. Durante ese tiempo, se trabajó como prueba piloto con fuerzas federales, la policía de Entre Ríos y también con la policía de Corrientes. Recuerdo especialmente la desarticulación de una banda que afectaba gravemente a la región rural, en un operativo en el que incluso perdió la vida el jefe de policía de Alvear, Corrientes.
Sin embargo, en 2020, con el cambio de gobierno nacional, comenzó un proceso que con el tiempo se volvió irreversible. Primero fueron decisiones administrativas, luego el retiro de recursos, hasta que en 2021 llegó el desguace. Yo ya no ocupaba ningún cargo, pero aun así intenté sostener lo que tanto había costado construir. Toqué puertas, tendí puentes, y debo reconocer el gesto de Rosario Romero, quien, más allá de las diferencias políticas, me recibió y logró que al menos una parte de la estructura permaneciera en nuestra ciudad.
Con el paso de los años, fui viendo cómo lentamente se desarmaba todo. Cada vehículo que se iba, cada efectivo trasladado, era un golpe a aquel proyecto que había nacido con tanta fuerza.
Hoy, con profunda tristeza, lo digo en primera persona: lo vi apagarse. Lo vi desaparecer.
Hoy fue el último día.
Se fueron.
Quizás algún día vuelva a intentarlo. Pero hoy, la realidad es esta: se fueron». Publicó el ex senador Miguel Piana tras el traslado de la PFA.
