«Trabajamos en el sostenimiento y la mejora de los servicios de alimentación escolar», dijo Berisso en Diputados

La ministra de Desarrollo Humano detalló los relevamientos que impulsaron la revisión del sistema de compras, las diferencias detectadas en los desayunos escolares y las medidas previstas para fortalecer los controles y mejorar la calidad nutricional. También anunció la creación de una Coordinación Técnica Nutricional.

La ministra de Desarrollo Humano de Entre Ríos, Verónica Berisso, expuso este miércoles ante la Cámara de Diputados los fundamentos de los cambios impulsados por el Gobierno provincial en el sistema de alimentación escolar. Junto al director de comedores, Lautaro Azzalini, durante su presentación, Berisso repasó el trabajo realizado desde el inicio de la gestión, los resultados de los relevamientos en las instituciones educativas y las medidas previstas para mejorar la calidad de las prestaciones y fortalecer el control de los recursos públicos.

«Desde que asumimos, trabajamos en el sostenimiento y la mejora de los servicios de alimentación escolar, entendiendo que la alimentación de los niños constituye una parte fundamental de su bienestar, crecimiento y desarrollo», expresó la ministra.

Un diagnóstico que impulsó cambios

Entre fines de 2024 y principios de 2025, el Ministerio analizó las actas de supervisión realizadas por la Dirección de Comedores, con especial atención a los desayunos escolares en distintos departamentos. El relevamiento permitió identificar dificultades en los horarios de prestación y en la composición de los alimentos que recibían los estudiantes.

A partir de ese diagnóstico, se impulsó la reorganización de los desayunos para que se brindaran durante la primera hora de ingreso a la escuela, en articulación con el área de Educación. También se elaboraron menús sugeridos para promover una alimentación más variada y se avanzó en la digitalización de los menús y de la gestión administrativa.


Sin embargo, los resultados mostraron que menos del 15 por ciento de las instituciones relevadas había logrado modificar los alimentos ofrecidos. Para Berisso, ese dato evidenció las limitaciones de las recomendaciones como herramienta para generar cambios generalizados.

«Esta situación permitió comprender que la elaboración de recomendaciones, por sí sola, no alcanzaba para lograr una transformación generalizada», sostuvo.

El relevamiento también identificó diferencias en las prestaciones: aproximadamente la mitad de los estudiantes que concurren a comedores escolares recibía leche con pan en el desayuno, mientras que la otra mitad no.

En ese sentido, la ministra planteó la necesidad de reducir las desigualdades entre establecimientos y establecer criterios comunes para toda la provincia. «El acceso a una alimentación adecuada no debe depender de la escuela o del departamento que viva cada niño, sino que exista una base común que garantice condiciones más equitativas», afirmó.

Un nuevo esquema para mejorar la calidad y los controles


Berisso explicó que, además de las diferencias nutricionales, las intervenciones realizadas permitieron detectar desvíos y dificultades para garantizar un seguimiento adecuado de las prestaciones y la trazabilidad de los procesos.

Ante ese escenario, el Gobierno analizó experiencias de otras provincias y distintas alternativas para mejorar la organización del servicio, la provisión de alimentos y la composición nutricional de los desayunos.

«Por todo lo expuesto, tomamos la decisión de cambiar el sistema de compras de los desayunos y meriendas, dejando atrás un modelo de compra que tiene más de 20 años y que, como es de público conocimiento, no estaba cumpliendo las expectativas nutricionales ni daba la certeza de que los fondos lleguen a donde tienen que llegar», señaló la ministra.

La licitación pública impulsada por la Provincia contempla la provisión de alimentos y su distribución en 966 establecimientos escolares de los 17 departamentos. Según detalló Berisso, el pliego prevé 176.609 raciones diarias, equivalentes a 31.789.620 raciones durante el ciclo lectivo.
El procedimiento establece requisitos nutricionales mínimos de energía, proteínas, calcio, hierro, zinc y vitaminas, además de alternativas de productos sin TACC. La propuesta adjudicada incluye tanto los alimentos como la logística necesaria para su distribución en las instituciones educativas.

La ministra remarcó que las prestaciones previstas en la licitación permanecen bajo la supervisión del Estado provincial y que el sistema contempla documentación de las entregas para facilitar su seguimiento.

En relación con la situación judicial, Berisso aclaró que la compra de los productos no se había concretado y que el procedimiento se detuvo ante la medida cautelar; «a la espera de que el Poder Judicial emita una resolución definitiva sobre el planteo judicial en curso». Asimismo, precisó que continúa vigente el sistema descentralizado de compras mediante tarjetas Sidecreer para los comedores escolares.